La Girl Math empezó como un meme. "Si lo compro con el dinero que ya gasté antes, es gratis." "Si devuelvo algo y me hacen un bono, el bono es dinero que no era mío." Y los economistas y los padres de todo el mundo se pusieron muy nerviosos explicando por qué eso era irracional.
Pero hay algo que esos economistas no están viendo: la Girl Math no es un error de cálculo. Es una estrategia de supervivencia emocional ante un sistema financiero que nunca te explicó las reglas.
Por qué tiene sentido
El dinero tiene un componente psicológico enorme. El "pain of paying" (el dolor de pagar) es un fenómeno real, documentado en neurociencia conductual. Y la Girl Math es, en muchos casos, una forma de gestionar ese dolor de manera que te permita seguir funcionando.
¿Que matematicamente es una racionalización? Sí. ¿Que todo el mundo hace racionalizaciones financieras constantemente, incluyendo los que te critican? También sí.
"Los hombres que invierten en cripto en un mercado bajista no hacen Girl Math. Hacen lo mismo con otro nombre."
Cuándo ayuda y cuándo no
La Girl Math ayuda cuando permite decisiones de gasto menores sin el coste emocional desproporcionado que a veces se le añade. No ayuda cuando se usa para justificar gastos que estructuralmente no puedes permitirte.
La diferencia no está en la lógica. Está en si el patrón de gasto total encaja o no con tus ingresos reales.
Hablamos de esto mucho más en "Girl Math no es ahorrar", con finanzas reales para tu situación real.
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